domingo, 7 de julio de 2013

DIARIO DE UNA HORTELANA NOVATA


UN AÑO DE CUADERNO DE CAMPO: los vegetales de mi balcón

Como no estoy segura de poder colgar un post cada semana o diez días durante los meses de julio y agosto, subo este divertimento para que lo leáis “a plazos”, cuando queráis.

Martamante (me hizo un diseño precioso en PDF) me dice que debiera irlo “posteando” por entradas -incluso en otro blog-, pero no me siento con fuerzas. Así que, podéis leerlo por entradas, y dejarlo cuando os canséis u os aburráis…

INTRODUCCIÓN

Este Diario de una hortelana novata. Las plantas comestibles de mi balcón, lo empecé como un divertimento y ha durado un año, de octubre a octubre.

En estos doce meses, me he entretenido y he logrado experiencia. Os la traslado, por si a alguien le sirve…

Viernes, 15 de octubre de 2010

Hoy, a las 12.45 h, con día lluvioso, termino de plantar en mis tres jardineras y 1 tiesto (hondo) lo que me ha dicho Arancha, la de la tienda (que se cuida solo, como digo yo):

-       2 acelgas (duran para siempre si les vas quitando las hojas).
-       2 coliflores.
-       2 brócolis.
-       1 repollo.
-       1 berza (le quitas las hojas a medida que salen).

En enero, si todo va bien, tendré algo para comer. Eso me ha dicho la encargada.

Echo 5 kilos de tierra nueva y abonada y riego con regadera, después de plantarlas apretando la tierra alrededor.

Pasarán el finde ellas solas a su propio cuidado.

Lunes, 18 de octubre

Están bien, quizás alguna con las hojas un poco pachuchas. Corto una que amarillea a la del envase pequeño. Creo que o es el repollo o es la berza (porque son únicas). Lo cierto es que no distingo muy bien, por la hoja, a cada planta.

Miércoles 20

Cada día, a primera o a última hora, las riego un poco y aprieto o unifico la tierra alrededor.

Miércoles 3 de noviembre

Se ha perdido alguna hoja más, pero parece que todas han agarrado y las hojas ya están tiesas y no algo lacias como los primeros días.
Para no mojar al vecino de abajo intento coincidir en los riegos con los días de lluvia, y siempre las riego antes del fin de semana y al llegar el lunes.

Lunes 8 de noviembre

Si mis verduras, como dicen los entendidos, necesitaban un golpe de frío, ya lo tienen. Ha hecho tres días infernales de viento y lluvia que tuvieron tumbada la aguja del barómetro hacia la izquierda, las bajas presiones. Lo cierto es que se las ve de buen color y tiesitas.

Martes 16 de noviembre

Me como mi primera hoja de acelga. Estaba un poco negra por los bordes, no sé si de la helada o de tener mucho agua. La añado al resto de sofrito de verduras quitándole lo negro, claro.
Las acelgas son las que antes y más crecen. Podría decirse que es la que da resultados visibles antes, y la más gratificante para una huertana novata como yo. En un mes, ya puedes quitarle unas hojillas.

Viernes 26 de noviembre

Ya he cogido 5 hojas de acelga en total: yo me he comido tres y dos se las he dado a Carlos para el puré de los niños. Lo demás crece muy despacio.

Viernes 17 de diciembre

Tras unos días dejadas al cuidado de mis sobrinos, a mi vuelta de Argentina están estupendas, y creciendo. Vuelvo a coger hojas de acelgas para mis purés o para echarlas a los guisos de carne.

Lunes 3 enero 2011

Con el nuevo año pongo abono de “palitos” en las verduras, a ver si crecen más y se ponen más verdes.

Lunes 10 enero 2011


Hoy, tras un “puente” de cuatro días fui a mirar mis verduras… ¡y tenía dos cogollitos de coliflor! Que no estaban, o al menos no había visto, la semana anterior. Les he sacado una foto por si luego se malogran. Dice mi madre que es la verdura más difícil de conseguir. Veremos…

Martes 11

Lo que me pregunto es: ¿cómo se sabe que el cogollo ha llegado a su desarrollo máximo? ¿Cuando ya no quepa en el ancho de la jardinera? ¿Y si es una coliflor de récord?

Jueves 13


 ¡Qué emoción! También está saliendo un cogollo de brócoli. Así puedo ir identificando las plantas porque excepto las acelgas, todas me parecían, en sus hojas, más o menos iguales.

Lunes 24 enero

Pregunté en mi tienda de las plantas si tenían lombarda, pero me dijeron que hasta finales de febrero, no. Mamá dice que tardaban mucho en hacerse en Barreda. Así que no sé cuándo me la podría comer. ¿Para Navidad…? Ufff. Si tiene que pasar el verano con el calor que hace en mi balcón, igual no llega.
Estoy muy contenta porque a mí, de momento, no se me ha helado nada a pesar de los fríos.

Viernes 28 enero

La coliflor que estaba más grande y más blanquita está empezando a rosear. Espero que no sea un principio de congelación…

Lunes 31 enero

He echado otros cinco kilos de tierra vegetal y más abono de palitos. No sé si las voy a intoxicar o a sobreabonar. Ya me han dicho cuándo sabré que la coliflor ha llegado a su máximo: cuando el cogollo se empiece a separar y ya no esté todo apretadito. Aún le falta.

Jueves 3 febrero

He cortado la coliflor que roseaba para añadirla al puré. Como no sé si puede ir a peor, mejor disfrutarla ahora, aunque pequeña. No sé qué hacer con las hojas, pequeñas y tiernas. También se podrán echar al puré, ¿no? Si no, por lo menos utilizarlas para dar sabor a un caldo…También corto otras dos hojas de acelga. (Pruebo las hojas cocidas de la coliflor utilizadas para hacer caldo. Me saben igual que cualquier otra verdura de hoja verde, así que las añado al puré).

Martes 8 febrero

Paso por la tienda donde compro los plantones de verduras. Como me queda un hueco libre en la jardinera (la de la coliflor que roseó), pregunto a la encargada que qué puedo plantar ahora que se cuide solo. “Pues, o lechugas o cebollas”. Elijo una lechuga. Me dice que tardará en hacerse dos meses. Así que calculo que para abril podré comérmela, si no se malogra. El roseo me explica que pudiera ser un principio de congelación. Hice bien en comérmela.

Jueves 17 de febrero


La lechuga no acaba de ponerse erguida. Está todavía un poco achuchada. Los brócolis me parece que se están respingando, y la coliflor que quedaba, se está abriendo sin formar un cogollo como la primera. El repollo y la berza aún no sé cuál es cuál. Las acelgas, divinas. Ya no sé cuántas hojas he cogido. Creo que el año que viene, o cuando se quede otra jardinera libre, plantaré dos más. Y preguntaré a ver si se pueden poner espinacas, o berros. Como también son hojas…

Viernes 18 de febrero

Se me ha acabado la paciencia. La segunda coliflor no medra (¿le faltará abono?) y está creciendo despelucada, así que esta noche la echaré al puré. En su lugar, plantaré una lechuga. Me apetece más que una cebolla…
En la tienda me ofrecieron una espinaca…, y la cambié por la lechuga. A ver qué tal se da.

Miércoles 23 de febrero

El brócoli más grande se está desparramando, así que… ¡al puré! La espinaca y la lechuga ya están bien pinadas. Sigo sin distinguir cuál es el repollo y cuál la berza. No consigo vislumbrar un cogollo que las diferencie. ¿Será que la berza también tiene cogollo…?

Viernes 25 de febrero

Hoy he arrancado el segundo brécol. Estaba amarilleando y abriéndose. En el otro incluso encontré unas flores pequeñas amarillitas…No sé si buenas o malas, pero allá fueron, al puré. Para sustituirlo he comprado tres plantas de fresas. “Podrás comerlas en mayo”. A ver si es verdad. También compro una nueva bolsa de tierra abonada para mezclarla con la turba.

Sábado 19 de marzo

No he escrito nada porque no hay nada nuevo que reseñar. Todo crece bien. Bueno, la lechuga, como la saqué sin querer al tirar de una hoja seca, está algo mustia. Igual un día de estos la sustituyo por otra cosa. De lo demás, voy cogiendo puntualmente alguna hoja para echar… ¡al puré! Aquí, en casa, o donde toque. Además de las acelgas, he cortado ya hojas de repollo, berza o espinaca, una de mis últimas adquisiciones.

Lunes 21 de marzo


Hoy he descubierto que una de las plantas de fresa ya tiene una flor. He leído que hay que vigilar que los pájaros no se coman el fruto y ponerle una malla por encima. No sé…También he comprado un plantón de calabacín pensando que la lechuga estaría medio fallecida. Pero no, ha agarrado y me daba pena quitarla. Así que le he puesto a compartir tierra y maceta con la berza, o el repollo. Porque sigo sin estar segura. Espero que los dos compartan lo que tienen.

Martes 29 de marzo

Me preocupan las nuevas hojas de la espinaca: parece que tienen forúnculos. Salen engurruñadas. El aspecto es feo y, por eso, no se las regalo a nadie y las echo en mi puré; pero me entran dudas: ¿pueden tener algún problema? ¿Quizá mucho abono? ¿Será una planta transgénica? ¿Le habrá entrado algo nuclear…?


Mi tío Sito me recomendó que quitara las primeras flores a las plantas de fresa porque así saldrían más, pero son tan bonitas que me da pena. De momento, sólo arranco una, que ha salido un poco pocha.
El calabacín, nada más plantarlo, se ha puesto tieso como un general y crece la mar de bien. También la lechuga parece medrar y tiene un color verde jugoso y delicado.

Jueves 7 de abril

A pesar de los calores que ha hecho este fin de semana, mientras estaba en Madrid, y después, más de 30 º C, no se me ha secado nada. Bueno, las flores de las fresas, así que, siguiendo los consejos de mi tío Sito, las he arrancado casi todas. Pero se me ha pasado una, y ya está creciendo una fresa verde. En cuanto a la lechuga, ya se empieza a hacer cogollo. Estoy muy satisfecha.

Viernes 15 de abril

Con los calores, cuando la tierra deja de estar húmeda, echo un litro de agua en cada recipiente. Las plantas de fresa empiezan a echar unos tallos largos que salen por encima de la jardinera. Creo que las fresas se las van a comer los pájaros o los vecinos de abajo. Como el calabacín. Quica me dijo que es “una planta que corre”. También me confirmó que las acelgas son las más prolíficas y fáciles de cuidar de todas las verduras. “Dan todo el año”. La que no veo que siga echando hojas es la berza. Parece que se hubiera quedado parada, como “congelada”. El repollo también. No hace cogollo. Como continúen así… ¡las corto y las echo al puré!

Lunes 18 de abril

La primera fresa rojeando.



Miércoles 20 de abril, 19.30 h, víspera de Jueves Santo

Acabo de comerme la primera fresa. ¡Deliciosa! ¡Qué sabor! Parecido al de las mayuetas o fresas silvestres. Iba a dejarla hasta mañana con gran dolor de mi corazón por si se la comía una paloma o una gaviota vegetariana, pero he visto que se estaba poniendo un poco negra por arriba y he decidido no dejarla ni un minuto más. No se parecía a las que compré ayer, de Huelva; pero que tenían mucha agua y poco sabor. Y van a nacer un montón más…

Martes 26 de abril

Definitivamente, voy a quitar la espinaca. Las hojas nacen cada vez más engurruñadas y con más abombamientos, y no parecen muy sanas. La lechuga ha empezado a tener unas pintas marrones sospechosas, aunque sigue haciendo cogollo. La berza, o el repollo,  comienza a inclinarse a un lado ante la potencia del calabacín, pero no echa ni una hoja más. Las plantas de fresa cada vez tienen los pedúnculos más largos. Y en la jardinera de las acelgas han aparecidos unos hongos o setas pequeñitos y marrones que he arrancado inmediatamente, por si acaso son venenosos.

Miércoles 27 de abril

Hoy, por fin, me decido a preguntar en la tienda qué le pasa a mi espinaca: cuando le describo las hojas con protuberancias y engurruñadas, me dice sin dudar: Son hongos… ¿Y? Los hongos y Cantabria…Así que, sin decírmelo, casi me dice: Abra un hoyo bien grande en su jardín….¡ y entiérrelo!- como le dijeron a mamá en una ocasión.
Le pregunto qué hago, cómo lo desinfecto. “Si fuera una extensión grande…”. Pero claro, es sólo una jardinera. Y la lechuga también está afectada. ¿Y si planto otra cosa, le afectará el hongo? Eso habrá que verlo… Pienso si regar la tierra con lejía como hacía mi dentista, pero me da un poco de reparo y finalmente la desinfecto con los restos del café y el té. Luego, planto el pimiento de padrón. ¡A ver qué pasa!
También he quitado la berza y el repollo, que ya no medraban. “Es que en una jardinera igual tienen poca tierra…”. ¡Pues haberlo dicho antes! En su lugar, planto un tomate cherri. Y junto al calabacín, una lechuga de roble. Los riego y…¡a experimentar!.

Viernes 29 de abril


Hoy se ha abierto la flor de calabacín. Ayer por la tarde era un capullo y estoy segura de que si la hubiera mirado al alba, la habría visto abrirse como las alas de las mariposas al salir de su cápsula. Es de color amarillo fuerte, delicada y tierna. Descubrirla ha sido de una emoción…

Martes, 3 de mayo

La flor debe de abrirse sólo un día o unas horas porque luego se cerró y hasta hoy, que fui a acariciarla y me he quedado con ella en la mano. Así que la echaré a la ensalada con mi lechuga con hongos. Añadiré también unas hojas tiernas de acelga, que he leído que quedan muy buenas.
Además, he cortado los pedúnculos tan largos de las fresas para que no pierdan la fuerza por ahí. Como Mariola me dijo el otro día que las fresas siempre nacen debajo de las hojas y junto a los tallos…De hecho, ya han aparecido nuevas flores. Como en el tomate cherry, y en el calabacín, gracias a Dios. Prometo no tocarlas.

Miércoles 4 de mayo

Esta tarde he plantado un ¡melón! en el sitio que ha dejado la lechuga. Era injertado y, por el precio, casi 4 euros, con oro y plata, por lo menos. Espero que se dé bien en la jardinera. Me han asegurado que tendrá “una gran producción”. Las hojas y tallo se parecen un poco a los del calabacín, algo ásperos y con pinchos que dan un poco de grima.

Viernes 13 de mayo

¿Las gaviotas comen fresas? Porque por las tardes tengo una espiándome desde el tejado de enfrente.

Sábado 28 de mayo

El melón ya tiene flores. La nueva remesa de fresas empieza a enrojecer. El tomate cherry no hace más que amarillear hojas y está esmirriado y raquítico. El pimiento, va lento pero seguro: en la punta empieza a echar algo, ¿pimientitos?. La lechuga de roble parece que ha sacado hojitas nuevas después de secar las dos primeras. El calabacín no tira: cada día le quito una hoja que empieza a ennegrecer por los bordes, y es como si hubiera perdido la fuerza. ¿Se la habrán quitado las raíces de la lechuga roble? Quizá no le gusta compartir el espacio de un tiesto, aunque sea hondo…
Acabo de comerme la segunda fresa. ¡Qué sabor…!

Miércoles, 22 de junio

Las fresas se han atrofiado y ya salen un poco  degeneradas. El tomate cherry, que sigue raquítico, ha vuelto a echar flores, pero también están un poco esmirriadas. Las acelgas, han empezado a tener, en el envés, unos bichos negros y redondos que he lavado con vinagre diluido en agua. El único que medra es el pimiento de padrón, ya con algún pimientito en miniatura. La lechuga de roble y el calabacín, no sé si no les gusta compartir tiesto, pero no crecen ni un milímetro. Y el melón, sólo hace echar flores, pero nada más. En fin. No sé si el calor sofocante tiene algo que ver…

Martes 28 de junio

Hoy he quitado las fresas: estaban colapsadas, como si algo las frenara en su crecimiento. ¿Será porque ya no es época…?
El calabacín ha echado otra hermosa flor. ¿Será esta la definitiva que dé un hermoso calabacín como el que nos trajo Sito el otro día de su huerta de Bezana?
La planta de melón, con el viento, se ha caído a pesar del tutor: sigue echando flores que luego se secan en la planta, pero ni un asomo de melón.
El pimientito de padrón sigue creciendo y se ven otros diminutos. ¿Serán muy picantes?
El tomate cherry está plagadito de flores amarillas. ¿Cuántas llegarán a tomatitos?
Las acelgas ya no tienen pintas, pero se va quedando al descubierto el troncho y las hojas nacen cada vez más arriba, como si se fuera respingando. ¿Tendré que cortarlo en algún momento? ¿Y nacerán hojas de nuevo…? ¡Cuántos enigmas!

Miércoles 29 de junio

Hoy me he liado la manta a la cabeza y he quitado las tres fresas. En la tienda me han dicho que quizá fuera un mildiu de las nieblas o que las he regado demasiado. “Tú toca la tierra y, si está húmeda, con una vez a la semana, basta”. He comprado para reemplazarlas un pimiento rojo de Isla y lo he plantado en el centro de la jardinera. También he enrasado una de las plantas de acelga que se estaba respingando demasiado. A ver qué pasa…

Viernes 8 de julio

El otro día no tenía ninguna verdura que poner con la carne y arranqué el pimiento más gordo de los de Isla y el único de Padrón nacido por ahora. No picó. Menos mal. Hoy veo que ha crecido otro de Isla en poco tiempo.
Al tomate cherry por fin le ha nacido un tomatito. Al vapulear un poco las flores, se han caído unas cuantas, pero el resto permanecen y supongo que se transformarán en más tomatitos.
El melón no da nada. ¡Y mira que fue caro! El calabacín, sólo da hermosas flores que se abren, se cierran, y se caen. Pero de fruto, nada de nada.
Y la lechuga de roble me recuerda a esos globos que no logras hinchar aunque soples a dos carrillos. Está igual que el primer día. Una inversión penosa.
La acelga que corté a matarrasa ha empezado a echar hojas de nuevo. Menos mal. Creía que había acabado con ella.

Miércoles 10 de agosto

Casi un mes sin escribir nada…
Definitivamente, el calabacín y el melón no se dan en jardinera/tiesto, o no se me dan. Sólo han dado flores, pero ninguna  se ha concretado en fruto.
Me he comido el otro día el primer tomate, diminuto, cherry; un bocadín delicioso y un poco dulce.
También me he comido otros dos pimientos de Isla, sin esperar a que se hiciesen muy grandes o siquiera enrojeciesen. La paciencia no es lo mío.
La lechuga de roble ha empezado a crecer, pero también le han salido hongos en las hojas, no sé si porque lo riego demasiado, o de la humedad ambiente. Otro fracaso.
El pimiento de Isla ha dado una nueva tanda de flores, pero tiene las hojas muy chuchurrías y lánguidas. No sé…
Fuera del tema hortícola, acabo de poner una persiana de paja en una de las ventanas para no cocerme en la habitación. Exactamente, dos clavijas para colgarla. Estoy feliz de mi éxito. Soy una bricolagista excelente.

Septiembre

He estado sin ordenador. Estaba lleno de “gremlins” y ha petado. Así que reconstruyo un poco de memoria.
He tenido que quitar las acelgas, las más longevas y sanas de todo mi huerto. Les entró una maldad en forma de puntos negros por el envés que no se iban ni con vinagre. Me ha dado mucha pena. Ha sido mi relación más larga…

Octubre

Sustituyo el calabacín y el melón por una col de Bruselas y una remolacha, respectivamente. La remolacha ha empezado a subir y el bulbo se ha salido de la tierra siendo aún muy pequeñajo, así que lo he vuelto a plantar. Pero se le han quedado las hojas muy chuchurrías. La col tampoco la veo medrar mucho. A ver si me da Sito un poco de su abono de pingüino o de lo que sea. Porque creo que mis verduras sufren de raquitismo.

Casi en noviembre. Fin del diario

Sito me ha regalado tres berzas. Menos mal que tenía un hueco en la jardinera de las acelgas. El ciclo vuelve a iniciarse. Pero yo pongo aquí el punto y final. Este curso empezaré un nuevo “diario anual” sobre lo que significa ser una NO-ama de casa.

PARA SABER MÁS

http://www.youtube.com/watch?v=rpIO4opNYYM. El trabajo de unos amigos…en Valladolid.  

Vídeos útiles

































lunes, 1 de julio de 2013

CARTAS A VID (7)

30.7. 2013. 7º cumpleaños sin ti. ¡Encontramos tu corazón!


El verano pasado, por fin, fuimos a Baiona. Recorrimos los principales lugares a donde habíamos ido durante los seis años que pasamos allí, de pequeños: la Virgen de la Roca, Cabo Silleiro, Santa Tecla y ValenÇa do Minho, el primer pueblo de Portugal. En Rocamar, vimos a Genia, que estaba igual que en 1999. ¡Qué pena que, esta vez, olvidáramos sacarnos una foto con ella! Al volver, le enviamos dos impresiones de los años 70, y dos actuales, para que se acordara de nosotros.

A Víctor y a Carolina lo que más les gustó fue “el chalé y los cañones del abuelo” en Cabo Silleiro, donde papá hizo la mili de alférez, en los años 50, y donde estuvo a cuerpo de rey. Mamá descubrió la casa, sepultada en la maleza, buceando entre los matorrales. Encontró una bajada, libre de zarzas y fue toda una aventura. Te echamos de menos.

En las Cíes, mientras hacíamos “sopas” con piedras planas sobre la superficie del mar, encontré una blanca en forma de corazón que recogí para enviarle una foto a la Cristi, para su colección. Era como haber encontrado tu corazón. Pero la perdimos…

En el parador de Gondomar salió hasta el metre para felicitar a papá y a mamá por haber llegado a  los 50 años, y casados. Les hizo un diminuto pastelito  de chocolate y papá no dejó ni las migas.

Hoy, poniendo en orden y titulando los álbumes de fotos -tengo que preguntarle a Bea: ella es más ordenada y metódica que yo- me he asombrado de que ya hayan pasado veinte años del  viaje que hiciéramos a Francia los cuatro hermanos, el último de los cuatro juntos. ¡Qué bien lo pasamos!, ¿recuerdas...?: la duna de Pyla; dando vueltas y revueltas, perdidos, a las rotondas en Nantes; paseando por La Rochelle de las películas de piratas; comprando galletas de mantequilla en Pont Aven; bajando las escaleras de Sant Michelle como en  la película Picnic

Hablando de otras cosas, Víctor parece que, poco a poco, va superando el yuyu a dormir fuera de casa, y Carolina, ya  ha cumplido siete años. Es una niña muy positiva y madura. Los demás, seguimos adelante con nuestros pequeños achaques.

¡Encontramos tu corazón, tan blanco! Fue haciendo limpieza de las cosas del verano. Estaba en la bolsa de playa de Bea. Coincidió con la muerte de la prima Angelines a finales de octubre. Y nos pareció una señal. La de que tú cuidabas de ella mientras le enseñabas a desenvolverse en otros parajes. ¡Qué suerte! Supongo que allí  también hará torrijas para todos y guisos exquisitos…

domingo, 23 de junio de 2013

CARTAS A VID (6)

30.7.2012. 6º cumpleaños sin ti. Reescritura


Querido Vid: he tenido que volver a escribir esta carta porque mi ordenador petó y se me fue todo lo de los dos últimos años.

Poco a poco te vas haciendo más lejano, pero no te olvidamos. Sigues siendo el pájaro que nos sobrevuela; el que encarga un rayo de sol, o la nube de colores sobre los Jerónimos, en Madrid.

Como te contaba, en 2011, el ordenador me jugó una mala pasada y petó, dejándome sin el material que tenía desde el pasado 1 de mayo de 2009, fecha del último reseteado. Así que perdí vuestros relatos de cumpleaños, y más cosas. No me ha quedado más remedio que empezar de nuevo.

El año pasado, al final, no fuimos a Galicia a celebrar los 50 años de los bolos. Mamá aún no estaba bien y lo hemos dejado para este agosto. Iremos todos juntos en la Viano de Litos y dormiremos en Ribadeo como entonces, cuando éramos pequeños. O no.

Durante este año ha habido de todo: a Carolina le ha costado dormir porque decía que debajo de la cama estaban “los amantes de Teruel” (cuando dibujó a la amante, era como una momia, igual que el brazo incorrupto de Santa Teresa que nos enseñaron en Alba de Tormes cuando yo tenía 11 años. Recuerdo que pensé que ese brazo amojamado era una guarrada que no debería ponerse a la vista del público). Luego, cambió la aparición por “un enano”, que también la mantenía insomne. Y, más tarde, por el conde Drácula de los Muppets, el favorito de “Alce”. Su casa de muñecas debe de ser una casa muy apetecible, o con una renta muy baja…

Víctor tocó, por fin, el vals “Mi deseo” del libro de la bisabuela, que había preparado para el 22 de junio pasado, y que no pudo ser. A mamá le produjo una gran emoción oír interpretar una partitura del libro de su madre, que nunca habíamos escuchado antes, porque no ha salido nadie en la familia que toque el piano.

Papá dice que cada vez ve más “moscas” por el ojo izquierdo, el malo. A mí me está creciendo un juanete que se va pareciendo al Everest puesto de lado y tengo trocanteritis (que a mí me suena a enfermedad de caballo). Espero que no se me quede “clónica”, que dice una de mi piscina. Bea se cogió otra de sus bronquitis, además de un lumbago-ciática que le hizo exclamar: “Ahora ya sé por qué se queja tanto  la gente…”. Esto en el apartado de salud que, como dice la canción, es lo más importante. Litos solo se está quedando más calvo por la coronilla y, desde el balcón del tercero, la tonsura es cada vez más concéntrica.

Por lo demás, la crisis en el trabajo es más profunda de día en día. Como una caída de naipes o de las fichas de un dominó,  al final, nos acaba afectando a todos. “La creatividad por sí misma no lleva al éxito: hay que convertirla en innovación” -he leído en un documento de esos tochos que yo leo y resumo tan bien. Así que el futuro está en la co-: co-operación, co-laboración, co-creación, co-working. Ah. Y para ejercer de abogado, ahora hay que realizar un máster obligatorio. Así que, de lo que te has librado…


lunes, 17 de junio de 2013

CARTAS A VID (5)

30.7.11. 5º CUMPLEAÑOS SIN TI. ME QUEDÉ CON ALGUNAS COSTUMBRES TUYAS      

                                                                   
Más de una vez me he descubierto apretando el botón del freno de mano del coche, por si acaso no estuviera bajado del todo -como tú hacías, varias veces en el mismo trayecto. Es curioso, como se nos pegan costumbres de otros, gestos de otros; quizá, a veces, ni nos demos cuenta.

También recuerdo en algunas curvas, bien peraltadas, -la del zoo de Santillana, la de antes de llegar a Cóbreces-, como las cogías diciendo: “¡Hay que dar alegría al coche!”. Y me recuerdan a ti los sobres de taquitos de jamón o de beicon ya cortados, para añadir a los guisantes o a los espaguetis.

A partir de Stieg Larsson (hubieras disfrutado con su trilogía), he vuelto a leer novela policiaca. La española Giménez Bartlett, la de la inspectora Petra Delicado, es muy buena. Y tiene un gran sentido de humor. También me he reído mucho con Carmen Posadas, hacia quien tenía ciertos prejuicios, y su Hoy caviar, mañana sardinas, escrita en colaboración con su hermano Gervasio y con las hilarantes notas de su sufrida madre-esposa-de-diplomático, es de lo más divertido. Por cierto, ¿os reís en el cielo…? Carolina ha preguntado que cuándo bajáis.

En los talleres de lectura, intento que la escritura sea cada vez más depurada y ajustada a la esencia, a lo que se quiere decir. “La palabra exacta”. Ser preciso.

El otro día pasó un chico de traje por la calle que olía a Davidoff, no recuerdo si tu última colonia, pero sí la que mejor le iba a tu persona, y no solo por el nombre…

Víctor se sube el traje de baño hasta el cuello, como tú a su edad (esto me lo dijo mamá). Yo no te recuerdo a ti en plan “alcalde de Villar del Río”, con el pantalón en los sobacos. Será que con el tiempo te volviste pitifino y aprendiste las costumbres de la jet.

En las fiestas de la Virgen Grande de Torrelavega he recordado que tú eras uno de los fijos de las fiestas patronales de agosto, y que siempre ibas con los hijos de tus amigos a las distintas atracciones. Era una cita irrenunciable a la que nunca faltabas.

A mamá le hiciste el mejor regalo que podías hacerle: apuntarle a ONO y que pueda llamar gratis a quien quiera. Nosotros también lo disfrutamos, porque así podemos hablar todas las noches.


lunes, 10 de junio de 2013

CARTAS A VID (4)

30.7.2010. CUARTO CUMPLEAÑOS SIN TI . HUBIERAS CUMPLIDO LOS 45

Este año hubieras cumplido los 45. ¿Seguirías desafiando la ley de la gravedad, las canas,  la calvicie y  los michelines…?


Estoy oyendo a Presuntos Implicados. ¿Recuerdas que fuimos a escucharlos juntos en el Ferial del Mercado de Ganados de Torrelavega donde, por cierto, se les oía fatal...? Creo que con la gira de Ana Belén, Serrat y Víctor Manuel, en la Plaza de Toros de Santander, son los únicos conciertos multitudinarios a los que he asistido. En estos sitios, me agobian las multitudes y el no saber por donde escapar si ocurre algo.

El día de Todos los Santos, como hacía sol, fuimos a Suances a dejarte unas rosas junto a la cala. Luego, nos sentamos en un banco frente a la playa de Los Locos. En una de las pitas pinchudas o, ¿era un pino?, cantó de repente un pájaro. Era un petirrojo. Y yo pensé: Es Vid. En el Diccionario de símbolos, de Cirlot, dice que para muchas culturas los pájaros son almas. Recuerdo que, en Comillas, fuiste un cormorán sobre una roca y, en Ruiloba,, un cuervo al atardecer. También has sido un mirlo en Florencia.

Este año pensé que te gustaría, y a tus amistades también, hacer un compendio de tus escritos, de lo que recordamos y de lo que tú escribiste. He pedido que, quien quiera, te escriba una carta con “cosas que nunca te dije”.

A partir de ti, de tu partida, intento hacer las cosas que se me ocurren en cuanto se me ocurren, no sea que luego falte alguien por querer cumplir con una fecha o una cita. Como Alicia en el País de las Maravillas, prefiero celebrar no cumpleaños todos los días y dar gracias todos los días. Por si acaso.

Tu ahijado -ya sabes que nació con oído musical-, se ha apuntado a clases de piano. Quería tocar los instrumentos del que fuera su cuento favorito, Los tres cerditos: la flauta travesera, el violín y el piano, creo que por ese orden. Pero el pragmatismo venció y se ha quedado con el último.

En cuanto a Carolina, tiene mucho carácter y, de momento, un oído en frente del otro, pero es una niña muy alegre que se mete enseguida a todo el mundo en el bolsillo. Aunque tiene un pronto Hijosa…

Todos estamos bien, con nuestros achaques de después de cumplir los 40, y cada día unas pocas neuronas menos y algo más de falta de memoria. Pero es la vida.

Tu tabla de planchar, en mi cocina,  se está muriendo de aburrimiento junto con la plancha, y el wiski de José Antonio se está volviendo añejo. Ya sabes que yo soy más de brandi para mis medicinales nocturnos. Este año también he tenido que descargar el antivirus sin ti.


miércoles, 5 de junio de 2013

MI ANTONIO MUÑOZ MOLINA: UN ESCRITOR QUE SIGUE CRECIENDO

Tras leer, cuando salió, su Beatus Ille, recuerdo que puse detrás de su nombre en una lista de  nuevos narradores de los años 80 (1980s), “Gran contador de historias”.

El invierno en Lisboa, que no he vuelto a leer, me pareció un prodigio. Su manera de relatar era igual que su manera de contar, cuando le oí en unas conferencias de la Fundación Juan March, en Madrid. Una voz grave, sin muchas inflexiones, que se deslizaba –ondulada- como las olas del mar. Aunque me senté delante, para ver su rostro mientras hablaba, luego no quise verle, solo oírle, para confirmar que su voz era la misma, oral y escrita.

“Mi deseo nunca saciado de descubrir y de saber”

“He copiado con aplicación y fervor a todos mis maestros…”.

En una ocasión le regalé una página, escrita por mí, que no sé si alguna vez le llegó. La mandé a su editorial entonces, Seix Barral, a su nombre.  Firmaba como Tosca. Era una página escrita en el tren, ese tren que él también adora como medio de transporte, y al que dedicó una columna en ABC, Los libros y los trenes.

Se titulaba Estampas. Personajes del tren. Decía así:

“Voy sentada frente a un hombre todo el camino.
No nos hablamos, pero nos caemos bien mutuamente.
Sé que nos fijamos en las mismas cosas, y su mirada cómplice, por unos momentos cruzada, me lo confirma.
Lo sé al ver el campo lleno de flores azules. ¡Moradas! -pienso luego. Mira con tanto embeleso como yo, enamorado de la hermosura.
Como yo, sonríe a los pensamientos.
¡Qué importa que los demás crean que estamos locos!”.


Otra vez, en la Feria del Libro, me atreví a ponerme en la cola (creo que no lo he hecho con nadie más) para que me firmara un ejemplar de Córdoba de los omeyas. “Para Aida, deseando que este viaje al pasado le guste”. Creo que buscaba reseguir la historia de Apolodoro, el sabio que atraviesa las páginas de El Robinson urbano, un personaje digno de todo un cuento o de una novela.



Viajera literaria, fui a Granada buscando los lugares de Muñoz Molina: la plaza de Bibrambla, el Zacatín…, pensando, quizá, verlo salir de un café.

“Necesito siempre las dos cosas: la quietud y la escapada”

En sus últimas fotos, Antonio ha perdido sus mofletes de cuando estaba en la mili o de su primer viaje a Nueva York. A sus 57 años se le ve cansado, como si llevara a sus espaldas el dolor del mundo, que contaba en Sefarad. Sin embargo, en La noche de los tiempos  seguía siendo un hombre empático, que se pone en el lugar de los demás para sentir y transmitir; que trata de ser honesto consigo mismo, con sus personajes y con sus lectores. Lo reconfirmo en la lucidez y autocrítica de Todo lo que era sólido.

Ahora acaban de concederle el premio Príncipe de Asturias. ¡Felicidades!

lunes, 3 de junio de 2013

CARTAS A VID 3

30.7.2009. TERCER CUMPLEAÑOS SIN TI: ¡¿QUIÉN LEERÁ LAS PRUEBAS DE MIS NUEVOS LIBROS…?!

…con tanta atención y de modo tan minucioso…?

Me cuesta imaginar que ya no estás. Tengo que hacer un esfuerzo de razón. Podrías estar de fin de semana o de vacaciones en cualquiera de los sitios a los que ya has ido o de los que te quedaban por ver. Y por eso no vienes. Porque estás en otro lado…

Como Víctor, que dice que con los niños en el parque se entiende sin hablarse, tú y yo también compartimos algunos mensajes solo mirándonos. O con muy pocas palabras. Tú sabías y yo sabía. Yo sabía que tú también lo habías pensado…


 A veces tengo miedo de que se me borre tu recuerdo. Por eso, cuando se me ocurre algo, lo escribo rápidamente. Para cuando llegue el olvido, que tú estés a salvo…

¿Sabes que te estás perdiendo muchos nuevos nombres en la novela policíaca…? ¿Y que a tu sobrino y ahijado también le gustan las voces de mujeres cantando…?

Creo que por fin serraremos la esquina desgastada de tu tabla para que Víctor la herede. Aunque estuvieras muy bien, tú ya no tenías edad para dar volteretas en el aire o tirar la tabla por la orilla mojada. Acuérdate la costalada que me di yo, mucho más joven, que me dejó como resultado un “tercer glúteo” en el contramuslo…

Este año he tenido que instalar sola el antivirus, y me he hecho un lío. También he tardado como media hora en acceder a la banca electrónica, con todas las claves que te piden. Sudores, me ha costado. Pero lo he hecho. Aunque te he echado en falta…

En los supermercados han sacado una nueva clase de patatas fritas de bolsa con cebolla y vinagre de Módena. La verdad es que yo me acostumbré a las Lays con vinagre por ti, porque mis preferidas siempre han sido las Cheese and Onion inglesas.

¿Alguna vez se me acabarán los recuerdos de ti, o seguirán apareciendo, año tras año…?

Aquí también nos estamos modernizando y tenemos una tarjeta de transporte para coger varios autobuses, del grupo ALSA, en principio.

No sé si ahí necesitáis desodorante, pero el de SANEX en barra que nos gustaba está desapareciendo. También mi colonia de infancia Lin-Abart. No entiendo el sistema de marketing. ¿Por qué cambiar algo que gusta en vez de abrir una nueva línea de producto…? Para mí es toda una incógnita.