jueves, 25 de agosto de 2022

Diario "LAS MAÑANAS SON MÍAS": ser vidente de lo minúsculo. AGOSTO

Lunes, 1 de agosto

Comienzo de mes y de semana.

Sigo pintando primos cuando me despierto temprano…


Por la tarde, a pesar del calor, voy al pueblo y bajo por la cuesta del marqués. Aprovecho para ver el circuito de calistenia que han montado este año en un prado junto a la carretera.

“La calistenia es un sistema de entrenamiento con ejercicios físicos que se realizan con el propio peso corporal… Es un conjunto de ejercicios que centran su interés en los movimientos de grupos musculares, más que en la potencia y el esfuerzo, con el objetivo de desarrollar la agilidad, la fuerza física y la flexibilidad… Existen 5 ejercicios de calistenia conocidos comúnmente como “básicos”: las dominadas en barra, los fondos en paralelas, las flexiones de brazos, los remos australianos y las sentadillas.”

Veo a uno haciendo “la bandera” con las piernas en un dibujo y pienso: “esto no es para mí”…,  a pesar de que digan que es ideal para quienes quieren perder grasa corporal…

Martes, 2 de agosto. Mamá cumple 84

Hoy me toca la tercera colina: la de La Coteruca. Dejo el coche frente a La Talaya y subo hasta el comienzo de la calle del mismo nombre.

Con el calor, no siendo otoño, un castaño está dejando caer hojas secas para aguantar.

Recorro la calle hasta el final, por la línea peatonal que marcan unos ladrillos en el suelo, incrustados en el asfalto.

Paso ante la finca La Coteruca, una urbanización de lujo, con seguridad privada.

Antes de bajar, fotografío la colina de La Cardosa desde el punto más alto de la colina enfrentada.

Luego, desde abajo. En el cartel informan de que, originales, solo quedan el muro almenado y las torres cuadradas. Por dentro, el edificio está repartido en apartamentos desde su rehabilitación en 1990. Casi un siglo antes, en 1882, se había organizado en la casa-palacio de veraneo de la familia Riera, un baile en honor de la familia real de Alfonso XIII.

https://www.eldiariomontanes.es/occidental/201705/24/antiguo-primitivo-comillas-20170524110402.html. El antiguo y primitivo Comillas.

https://patrimonio.coacan.es/22798/. Comillas, patrimonio arquitectónico.

https://www.eldiariomontanes.es/20081109/sociedad/domingo/cantabria-hemos-vuelto-apaticos-20081109.html. Entrevista a Manuel Sánchez de Movellán, marqués de Movellán, en 2008.

Vamos a El Remedio a comer para celebrar los 84 años de mamá. En petit comité.

Miércoles, 3 de agosto

En Torrelavega ya está levantada la noria para las fiestas de la virgen.

-       El perro está en la calle y tiene que socializar. ¡Me c..o en la leche!…

Un señor con perro a su ¿señora…? en Jesús de Monasterio.

26 grados a las 11 h.

Jueves, 4 de agosto. El calor me mata

24 grados a las 10.29 h. Un bochorno y una humedaaaad… (aunque no haya sol y esté medio chispeando).


Voy hasta el Palacete del Embarcadero a ver la expo de Mariscal, pero abren a las 11.30 h... ¿Por qué se abre todo tan tarde...? ¿Y los mañaneros...? ¿Y con este calooor...?


Me vuelvo en bus. Otra vez será...

Viernes, 5 de agosto. Restricciones de agua también en Cantabria

https://www.eldiariomontanes.es/cantabria/sequia-obliga-imponer-20220805204831-ntvo.html. La sequía obliga a imponer las primeras restricciones de consumo de agua en Cantabria. Valdeolea y Valderredible recurren a cisternas para abastecer a vecinos, Laredo cierra fuentes y duchas, y San Felices de Buelna solo permite el consumo en los domicilios. Julio ha sido el mes más seco de los últimos 61 años y el segundo más cálido en la región, con una temperatura media mensual de 19,9 grados, 2,1 por encima del valor medio esperado, y el que más horas de sol registró (286). Según la Aemet, se recogió un 22% de la precipitación media esperada (11 litros por metro cuadrado).

https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/calor-pone-mal-humor_1_9210498.html¿Por qué el calor nos pone de mal humor? En 2013, un estudio elaborado por las universidades de Berkeley y Stanford reveló que un simple aumento de 1ºC era suficiente para aumentar la violencia física y verbal en un 4%.

https://www.eldiario.es/madrid/somos/neon-schweppes-cumple-50-anos-historia-visual-gran-icono-gran-via-madrid_1_9222417.html. El neón de Schweppes, el gran icono de la Gran Vía de Madrid, en Callao, cumple 50 años. La principal responsable de la obra fue Luisa Álvarez, una pionera y una referencia en el arte lumínico. En su creación combinó bombillas incandescentes, neón y retroiluminado. El resultado es un trabajo realizado de forma artesanal, ya que la pieza metálica está soldada y pintada manualmente.

Mi bisabuelo. Constancio Ara Olarte, fue el artífice del sistema de refrigeración y calefacción en los años 30.

https://www.publico.es/ciencias/agua-lluvia-planeta-contaminada-sustancias-quimicas-siempre.html#md=modulo-portada-bloque:2col-t1b;mm=mobile-big. El agua de lluvia de todo el planeta está contaminada por 'sustancias químicas para siempre': ya no es potable.

https://elpais.com/sociedad/crisis-del-coronavirus/2022-08-04/la-resaca-sin-fin-de-la-covid-que-afecta-a-millones-uno-de-cada-ocho-infectados-tiene-sintomas-prolongados.html.La resaca sin fin del coronavirus: uno de cada ocho infectados tiene síntomas prolongados. La investigación más afinada de la prevalencia de estos cuadros clínicos cifra en cerca del 13% las personas con covid persistente.

En mi pasillo, 25 grados y 60 % de humedad (a pesar de ventilar temprano). Hoy amanece un día brillante.

Decido ir a buscar el reabierto túnel de Tetuán. He visto que una entrada está por donde el hotel Santemar. El día se ha torcido...

Pregunto a dos paisanos -desde la plaza de Italia- antes de llegar al Santemar y el carril bici, pintado de rojo (he leído que era una manera de acortar entre el Sardinero y el centro).


Siguiéndolo, enseguida lo encuentro, a la izquierda.


Está abierto entre las 7 y las 24 horas.


A la entrada, carteles explicativos sobre la obra y lo que significó el túnel en su día.


Apenas son 350 metros, en los que se alternan la piedra de sillería y el ladrillo en bóvedas y paredes.


Al salir por la parte de Tetuán, intento saber dónde estoy; pronto me ubico: el Alcampo, el polideportivo municipal y el centro de salud de la calle Tetuán.


Hago ahora el camino inverso, desde el cartel anunciador.


Un grupo familiar en bici me adelanta...


Cuando llego de nuevo al Sardinero, chirimirea. Además, me duele el arco del pie y ya cojeo mucho. El 7 me devuelve a casa. En el CDIS hoy inauguran una exposición muy apropiada para el día...

Sábado, 6 de agosto

https://www.publico.es/sociedad/olas-calor-y-precio-energia-causan-escasez-hielo-partes-espana.html#md=modulo-portada-bloque:2col-t4;mm=mobile-medium. Las olas de calor y el precio de la energía causan escasez de hielo en algunas partes de España. Los supermercados limitan la cantidad de bolsas que se puede comprar y los bares se quedan sin cubitos.

20 grados ya a las 8 h. Bufff. Cuando voy a coger el bus, veo que está en obras el centro de “azar” de Numancia. Ahora se va a llamar Las Vegas y ya pone directamente "salón de juego"...

En Torrelavega, restos de las fiestas de anoche…

Domingo, 7 de agosto

Cojo la calle Regato Callejo, saliendo del pueblo hacia Cabezón, la primera a la izquierda después del Lupa.

Dejo el coche en la urbanización Mies de la Estrada. Son las 8 h.

Al otro lado de la carretera pasta un rebaño de vacas tudancas con sus campanos de sonido cristalino. Una, ¿uno…?, ve a un perro, que va con su ama, y con correa, por la acera, y sale a toda flecha en su dirección (menos mal que una cuerda cierra el espacio).

Empiezo por la calle de nombre curioso “Piedra de los diez pies”. Alguna casa está un poco desasistida con los jardines hechos un bardal. Otras tienen los setos bien recortaditos.

Hay zonas verdes entre los grupos de casas y parece un sitio muy tranquilo.

Al principio de la calle Concha Espina, una estructura de metal de dos pisos que quedó sin terminar, ya hace años. Está sobre una lámina de agua, colonizada por zarzas, salgueras y plumeros.

Un grupo de buzones está al lado de una de las placitas.. Los buzones están destrozados. Calle Piedra del Pajarito, Calle La Piedrina, Paseo de La Coterona, Paseo Piedra de la Ballena, Calle Los Carrestillos, Calle Piedra de los diez pies…

Alguna finca se ha convertido en selva impenetrable (parece el bosque de la bella durmiente tras cien años de abandono…). Recuerdo haber leído alguna noticia sobre okupas hace unos meses…

https://www.eldiariomontanes.es/region/occidental/nuevos-residentes-llevan-20220219183442-nt.html. Unos okupas crean «problemas de convivencia» en el barrio Estrada de Comillas.

https://www.eldiariomontanes.es/region/occidental/policia-local-comillas-20220421200121-ntvo.html. La Policía Local de Comillas evita la entrada de varios okupas en las casas de Estrada.

Por dentro, hay sitios que parecen una pequeña aldea. Recuerdo que mi hermana y yo decíamos que una de las urbanizaciones nos recordaba “la Galia de Astérix”…

Algunos nombres son poéticos: Calle La piedra del cormorán…

En otra de las placitas, un asubiadero con un Cristo y cojines blancos para sentarse en los bancos de piedra.

Salgo al Paseo de La Cotera, la carretera que sube a Rovacías y cojo la calle Concepción Arenal, con la primera finca llena de zarzas. Algunas llegan hasta el tejado y en los contadores hay cables arrancados.

Lunes, 8 de agosto

¡Noche toledana! Las 4 de la madrugada y los hijos de uno de los vecinos hablando en la terraza desde las 2. Les pido que, por favor, hablen más bajo y se meten en el interior, pero ponen música y casi es peor. Parece que el derecho al descanso no existe en verano. Yo solo pido las 6 o 7 horas -que se dice- mínimas para conservar la salud…No creo que el silencio entre las 24 y las 6 horas sea para tanto…Y luego están los que dan portazos (solo lleva dos segundos sostener la puerta o cerrarla con cuidado…) o taconean por la pasarela. Cada vez llevo peor la mala educación y la falta de respeto…

Sobre las 5 empieza a pasar el tractor de la playa y llegan desde el pueblo los insomnes a los que han cerrado los últimos bares y discotecas. Bufff.

Martes, 9 de agosto

Vuelvo, esta vez andando desde el aparcamiento, a la urbanización Mies de Estrada.

Antes paso por delante de otras muchas: El Marquesado, Vista Corona…

Hago las calles que me faltaron el otro día…

A la vuelta descubro una casa de 1878 y la discoteca Pamara de nuestros veranos de los 20 años, en los años 80 (aunque creo que yo nunca fui…).

Miércoles, 10 de agosto

Como hoy no tengo mucho tiempo porque queremos ir a Suances a primera hora (si no, no encontramos dónde aparcar…), voy cerca, a la punta de La Garita.

Descubro una planta nueva, la hierba del golpe, y otra roja, creo que una invasora, que no consigo identificar.

Luego, voy al cementerio, a visitar al poeta Jesús Cancio.

En Suances, nuestra casa Ana María, ya ha subido dos pisos...

Al atardecer, subimos en coche a la ermita de Santa Lucía, en Comillas: las vistas y la luz son maravillosas. Un pitosporo ha arraigado cerca de la cruz…

Jueves, 11 de agosto

Torrelavega arde en fiestas. La entrada está cubierta de banderines con los colores verde y rojo de su bandera, y la avenida de España está llena de colgaduras medievales.

A las 11.15 h estoy “chorreteando” frente al ordenador, cociéndome en mi jugo (hay en casa 26 grados…).

La exposición de Gerardo Vielba en el CDIS no defrauda: viendo a “La cangrejera”, me acuerdo de “la patatera” de Suances, Lucila, que vendía quisquillas, cangrejos, patatas fritas y cortezas de cerdo en la playa de La Concha.

Viernes, 12 de agosto

Amanece mortecino: yo casi que lo agradezco…

https://www.eldiariomontanes.es/cantabria/tiempo-llega-cantabria-20220810123428-nt.html#vca=modulos&vso=eldiariomontanes&vmc=lo-mas-leido&vli=cantabria. El mal tiempo llega a Cantabria: tormentas y hasta ocho grados menos para el fin de semana.

https://www.eldiariomontanes.es/cantabria/aceite-lidera-incremento-20220812192146-ntvo.html. El aceite, con un 25%, lidera el incremento de precios de la cesta de la compra en Cantabria. Los huevos (23,4%) y la leche (19,1%) son  los siguientes que más se disparan, seguido de las frutas frescas (18 %) o el pan (15´7 %). Fuera de la cesta de la compra, el epígrafe 'Calefacción, alumbrado y distribución de agua', se desbocó con facturas un 33,4% más elevadas. El transporte personal se encareció un 21 %.

En el huerto escolar de la calle Cisneros, los girasoles se han hecho los amos.

Junto a La Vorágine, las paredes se han llenado de colorido (“¡Hay que leer!”).

23 grados a las 10.40 h (sin sol…).

¡Está todo hasta la bola de coches en el Paseo Pereda….!

Sábado, 13 de agosto

Da gusto ver los tomates cherris en el huerto escolar de Cisneros. Los míos se han secado (casi) todos (el de mi casa y los 4 en maceta de Ruiloba)…

Me fijo en que, junto a las paredes pintadas, han dejado un “agradecimiento” en una hoja de papel…

En Torrelavega, el mercado medieval está en su apogeo.

Domingo, 14 de agosto

Hablando alto antes del amanecer. Parece que solo unos tienen derechos…

La campa de Sobrellano, seca.

El albergue de peregrinos sigue cerrado. ¿Estarán esperando al Año Lebaniego en 2023…?

Ando los alrededores de La Peña.

Hay basura por todas partes…

Aprovecho para hacer fotos en un día sin sombras…

En la playa, el buscador de metales de septiembre se ha adelantado unos días…

Lunes, 15 de agosto

A las 6 h pasa un coche de policía frente a “las redes” en dirección a la cuesta que va al puerto. Los voceadores siguen a la suya abajo. Que se vayan a dormir a su casas, ¡ya!!!, o a la playa, que no molestan a nadie...

18 grados a las 8.30 h. El “pinar”, seco.

Hoy recorro el barrio Velecío (¿vendrá de vela…?), que dicen que es el más antiguo, desde la entrada al barrio por el paseo Manuel Noriega, hasta la salida a la calle Infantas.

En un cubo de basura, el bando del Ayuntamiento con las restricciones en el uso del agua. Vi ayer el cartel en las duchas de la playa y me llevé un botellín de agua para quitarme el salitre de la cara.

Cuando llego a Santander, la alameda de Oviedo está cubierta de hojas secas de los plátanos. También ellos se desprenden de algunas para poder seguir viviendo con el agua disponible.

Martes, 16 de agosto

Me infiltro el talón del pie derecho. Nada ha dado resultado (ni fisio, ejercicios o frío). Salgo notando el pie como gordo y dormido, pero sin dolor -por la parte de anestesia que va con el celestone. Tras pasarse los efectos, la zona del ligamento roto del tobillo, y el “agua” que me endurece el empeine, continúan. A ver cuando pasen unos días… ¡Qué pesadez!...

Por la tarde, me duele la cabeza: me tomo un paracetamol. Sobre las 17.30 h empieza a llover. ¡Biennnn!!!

Miércoles, 17 de agosto

Estoy espídica y, por la noche, tengo insomnio: ¿el celestone…?

A las 5 de la madrugada, por la ventana abierta que da al patio trasero, oigo el repiqueteo de la lluvia, como estaba previsto.

Amanece discreto...

Pero pronto se estropea...

20 grados a las 10.42 h. Chubascos, recios, de cuando en cuando...

Como delicioso, y sano, repetición de ayer: judías verdes con jamón y pollo al curry con ensalada de tomate. Y una pera.

Jueves, 18 de agosto

Las hojas de los plátanos jóvenes secándose antes de tiempo en San Fernando.

Algunas campiñas a la salida de Santander parecen el Oeste americano.

Viernes, 19 de agosto

15 grados a las 8.45 h. ¡Qué maravilla de frescor…!

En Isaíto abren coincidiendo con las campanas de las 9 h en la iglesia.

En el antiguo Ayuntamiento una exposición de trajes indianos.

Sábado, 20 de agosto

Hoy el mar está malo. La bandera, seguro que amarilla o roja. Ya parece tiempo de septiembre, con las mareas vivas y la luz anaranjada.

Hoy me toca el barrio de El Perujo, que no conozco.

No sé si es que antes no me había fijado, pero veo más alojamientos extrahoteleros y apartamentos turísticos que nunca…

Domingo, 21 de agosto

Antes de las 6 de la mañana salgo al balcón a decir a unas chicas hablando en voz alta debajo del portal  que “Por favor, queremos descansar”. “Pues ¡Descansa!” -me dice sin volverse, con un gesto de arrogancia…

Con la luz del día el ambiente está bochornoso, aunque nublado.

Como ya no me quedan barrios sin recorrer, cojo la calle de la Cordelería hacia lo que en tiempos fuera el asilo de huérfanos???.

Vuelvo por el sendero cercano a los acantilados: veo brezo en flor (yo pensaba que florecía en septiembre…) y una flor amarilla (¿pulicaria?), parecida a la hierba de Santiago.

Una bandada de jilgueros vuela delante de mí. Día pegajoso.

Lunes, 22 de agosto

A primera hora, en Torrelavega, aún están limpiando los restos de la Gala Floral de ayer (confeti, basura…).

19 grados  a las 8 h. Bochorno.

En el edificio de la casa de mis padres, la barandilla nueva tiene casi todos los tirantes en el suelo. Estuvo agudo al que se le ocurrió la idea…


Cuando llego a Santander, llueve.

Martes, 23 de agosto

https://www.eldiariomontanes.es/dmontana/naturaleza/cuantas-plantas-conoces-20220822140613-nt.html. El proyecto de ciencia ciudadana 'Floramon' ayuda a identificar y poner en valor las miles de especies vegetales que habitan en el entorno de los Parques Nacionales.

A las 9 h estoy en Piquío para mi baño diario en la Segunda del Sardi. La luz ya es de otoño.

Cuando salgo del agua…, estoy rodeada (con toda la playa vacía. Debe ser verdad eso de que “la gente llama a la gente…”).

Como la marea está baja y la playa bastante llana, voy andando por la orilla hasta la Primera y, tras ponerme un bañador seco, subo a la carretera para ir a La Magdalena, a la exposición de La Barraca en la casa de los guardeses, a la entrada. Y ¡otra vez mi mala estrella! Hoy, martes, abren por la tarde a partir de las 16 h…

Es una exposición estupenda, con un montón de información en los cajones (menos mal que me advierte la de turismo)…Pero no han hecho catálogo…

Miércoles, 24 de agosto

25 grados (al sol) a las 10 h cuando voy a coger el bus.

Un niño de menos de tres años camina sin miedo hacia las olas, con su abuelo detrás, atento, pero sin pararle. ¡Da gusto verle tan confiado y alegre!

En Santander mantienen las duchas de la playa, sin restricciones…

Sobre las 12 de la noche cae el diluvio, con rayos y truenos...

Jueves, 25 de agosto

Amanece mortecino, aunque la temperatura es muy buena.

Decidimos hacer el "tranvía de Pombo" en sentido contrario, desde Tetuán al Sardinero.

Luego, tras tomar un segundo desayuno, salado, en La Cañía, vamos a ver la expo de Mariscal en el Palacete del Embarcadero: una maravilla, sobre todo para quienes no vemos en plano o en el espacio. Lástima que no hayan hecho un catálogo o desplegable, cobrándolo, claro…

Viernes, 26 de agosto. XIII Día del Indiano en Comillas

Por la tarde, vamos al puerto.

¡Ya empezamos con los fascículos en la tele! Pero…, ¿quedará alguien que aún los coleccione…?

Sábado, 27 de agosto

21 grados a las 6 y media de la mañana.

Vamos a desayunar a Suances con el hermano de papá, y luego, comida, con el hermano de mamá… Así es imposible mantener el peso, y no te digo ya  adelgazar…

¡Cómo se nota el acortamiento de los días! Ese amanecer más tarde y atardecer más pronto. Me entristece. Vivo con la luz del día…

Domingo, 28 de agosto

Hoy cojo la calle Las Paserucas, de abajo  arriba, frente al barrio Velecío.

Ver un cañaveral me recuerda preguntar por esta planta para poner en mi balcón y protegerme del sol ardiente.

Fotografío una mata de “rosas de Siria” -según mi aplicación (más de 60 % de probabilidades). Voy por la trasera de los chalés amarillos que se ven desde la carretera.

En el seto natural y un poco asilvestrado de la izquierda, laureles, salgueras, ortigas, zarzas, dondiegos (incluso una mata de tojos “pinchudos”), madreselva…

A los jardines ha llegado algún plumero invasor. Como no lo eliminen pronto colonizará su césped…

Ya está con el fruto rojo el piracanta o arbusto de fuego, que yo recuerdo en Madrid más de septiembre, cuando bajaba andando desde Moncloa a mi facultad.

El paseo debe de ser apenas 200 metros. Llego al tanatorio y me vuelvo por el mismo camino. Han dejado tres colchones junto al contenedor de restos orgánicos. ¡El fin del verano…!

En la panadería, ya dan el verano por finiquitado. “A partir de esta tarde…”.

Después de la siesta, vamos a tomar unas raciones a la bodega Miradorio. Nos caen chuzos de punta...

Lunes, 29 de agosto

18 grados a las 8 h. ¡Qué maravilla de frescor! Leo que la humedad aumenta hasta 4 grados la sensación térmica.

Martes, 30 de agosto

Hoy cojo la calle Cuesta de los Faros, por Santa Lucía.

El día está pocho, pero el mar tranquilo, de color gris acerado.

A la subida, un rosal silvestre. Veo llantenes, acederas, geranio de San Roberto, dientes de león. Y ortigas en flor. También “platanitos” (uñas de gato) invasores colgando sobre el muro, y correhuelas moradas. E incluso un plumero que ha arraigado en un tiesto de barro…

Bajo por la calle La Moría. 18 grados a las 8.30 h.

En el pueblo, sentada en El Carel, esperando a que abran, a las 9 h, el supermercado, ya me han ganado las dos señoras y un señor, que el otro día se relajó y llegó tarde al pescado.

Miércoles, 31 de agosto. Muere Gorbachov

En el luminoso de la autovía, mientras voy en bus a Santander: “Sin prisa, sin alcohol, sin móvil”. Y, más adelante, un mensaje más amenazador: “Móvil en la mano, 6 puntos”. Por si no vale con la sugerencia…

22 grados a las 8.53 h.

En Las Floristas me dicen que pregunte por la cañas en un centro de jardinería...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 

lunes, 15 de agosto de 2022

EN EL ARBORETO “EL JOYUCU” DE TRASVÍA

 

Como este año no puedo andar mucho, decido intentar alguno de los itinerarios  más cortos y fáciles  que propone el Ayuntamiento de Comillas en uno de sus folletos.

En este caso, el que parte y termina  en el área recreativa “El Joyucu”,  una ruta circular de 2´5 kilómetros de dificultad baja. Yo, solo recorreré el área recreativa, que acoge un arboreto y un espacio con barbacoas, mesas y bancos para comer. Y un pequeño aparcamiento.

Viernes, 8 de julio

A las 7. 30 h, en que llego con el coche al aparcamiento, se oye  a un cuervo graznar y el prado está todo segadín. Solo se escucha, de cuando en cuando, un coche por la carretera general.

El desvío desde Comillas no está indicado: es una carreterita a la derecha, en dirección a Trasvía (de hecho, es el camino antiguo por el que se llegaba a Comillas desde Trasvía), de doble sentido, aunque muy estrecha (ruego porque no baje otro vehículo…).

Lo primero que veo, junto a la entrada, es el cartel del Quercus pyrenaica o rebollo… al lado de la nada (o lo han segado o se ha secado).

Sigo la empalizada por el lado izquierdo (donde acechan las ortigas)  y, el terreno está tan seco, que se agrieta.

El siguiente cartel, que apenas se lee, es del Acer negundo (negundo). El tercer cartel (Taxus baccata) está suelto (y lo han asegurado con un adoquín…).

El serbal de cazadores (uno de mis árboles favoritos), tampoco está. Sigue el Quercus ilex o la encina, pero ha desaparecido el Betula alba o abedul, de corteza blanca.

Al final de la empalizada, llego a una puerta de madera rota, que no da precisamente a un “jardín secreto”, sino a zarzas y maleza.

Voy hasta los confines (un seto natural de laurel al final del cual hay una entrada  a un bosquecillo…donde la gente aprovecha para hacer sus necesidades).

El acebo (Ilex aquifolium) está un poco lejos de su placa: quizá hubo dos, y uno murió…

Junto a la entrada peatonal de la derecha, un cerezo (Prunus avium) de corteza con rayas horizontales. Cerca, un Quercus suber o alcornoque, al que se reconoce por su corteza de corcho. Y junto a él, un avellano, tan propio de la tierra.

Un seto de aligustre cierra este lado junto a la carretera.

El Populus nigra o chopo tampoco está. Pero sí un par de arces (Acer campestre).

En el centro del arboreto, un fresno (Fraxinus excelsior) junto a una fuente… que funciona.

El castaño (Castanea xativa) con muchas de sus inflorescencias (lo que yo llamo “fuegos artificiales”) caídas en el suelo.

El aliso, con sus “bolitas negras” queda un poco lejos del cartel (no sé si alguien que no lo conozca podría adivinarlo: quizá en el cartel debieran haber puesto una foto o una ilustración). La placa está de pena y el nombre en latín ya ni se aprecia.

El suelo está lleno de toperas.

El roble albar (Quercus pétrea) tiene oidio (un hongo que pone blancas las hojas). El Quercus robur también está enfermo.

Tras salir del arboreto, ando un poco de la carretera en dirección a Trasvía; en las tapias semiderruidas, correhuelas y gordolobos. 

Llego hasta la piedra de ánimas – bajo un roble, donde el camino hace una curva  y sube, serpenteante, hacia Trasvía- donde me dijeron las mujeres de Trasvía que descansaban el féretro en su camino de Trasvía al cementerio de Comillas, y me vuelvo, que mi pie no da para más...




viernes, 5 de agosto de 2022

BEZANA-MORTERA: RECORRIENDO UN TROCITO DEL CAMINO CON LA ASOCIACIÓN CONSUELO BERGES


Tras la presentación de Andar es vivir. Diario de una peregrina a Santiago a pie en el centro cívico María Cristina, salimos el sábado a recorrer una parte pequeña del Camino, a donde se puede llegar en tren de Cercanías (dos en uno…).

Sábado, 11 de junio de 2022. A Bezana, en tren

Cuando salgo de casa a las 10 h, hace un sol picón. 23 grados en la farmacia de Jesús de Monasterio. Pero el cielo está negro…

Quienes vamos en tren nos reunimos en la estación de FEVE para coger el de las 10.35 h, con destino Cabezón de la Sal, que para en todas las estaciones. Es en la vía 8. Con un grupo de 5 personas ya puedes sacarte un pase colectivo, que resulta más barato. Desde Santander, vamos 7 mujeres.

En la estación de Bezana, salimos por el lugar equivocado… Algunas quieren buscar una cafetería para ir al baño antes de empezar a andar; otras, aún no han llegado. Por fin, sobre las 11.15 h, nos ponemos en marcha, cruzando al lado correcto por un pasadizo subterráneo. Somos 14 mujeres y 2 perros.

Les digo que yo no voy a hacer de líder, que esta es su aventura de “buscar la flecha amarilla”: llevan el texto de mi libro (la etapa de hoy) en papel, pero les advierto que, desde que lo hice, pueden haber cambiado cosas y señalizaciones…

https://ficcionesdeloreal.blogspot.com/2021/01/mi-camino-de-santiago-de-santander.html. La etapa, en octubre de 2020, en mi blog.

Saliendo de frente desde la estación, nos cuesta encontrar la primera flecha amarilla, que ya casi vemos llegando a la iglesia de Bezana. Un poco más adelante, la señora Estrella trabaja en su huerta diversa (en mi casa favorita de Bezana): nos muestra el lúpulo, orégano y menta de su huerto-jardín, que también contiene capuchinas, un piescal y diversas verduras (judías verdes, acelgas, tomates…). Su artritis reumatoide en las manos no la previene de trabajar…Le digo que un día nos tiene que hacer una visita guiada por su hermoso jardín…

Luego, seguimos por el “camino rojo”, nuevo desde mi  recorrido en octubre de 2020. Han plantado abedules y han dispuesto bancos de cuando en cuando. Sonia, una peregrina alemana, nos cuenta, en un buen español, que ha pasado la noche en San Román de la Llanilla y ha salido temprano porque el alojamiento no era muy allá…

En la iglesia neoclásica, y escondida, de Mompía, una de las mujeres nos muestra el gramón, un tipo de césped que crece en horizontal, como una manta, y tupe mucho. Otra, nos señala en un chalé, El Paraíso de los Ángeles, de 1898, las flores en forma de trompeta del estramonio (yo pensaba que solo eran blancas…, estas son naranjas), venenosa y, por otro nombre, llamada “trompetas del diablo” y burundanga (la llamada droga de la violación). Hay mucho conocimiento en el grupo…

Y, por fin, llegamos, sobre las 13 h, a la estación de Mompía-Mortera. Nos sentamos en las escaleras a tomar un tentempié…, hasta que empiezan a caer unas gotas. Yo, que ya tengo un calambre en mi pie de madera, cogeré el próximo tren a Torrelavega, mientras algunas deciden volverse por el mismo camino, y otras seguir hacia Boo.

Bajo el asubiadero, empiezan a repicar, gruesas gotas o granizo: me pongo mi chubasquero-capa para protegerme del viento.  Conmigo se ha refugiado un bicicletero que ya venía bastante mojado.

Al rato llega una pareja joven con una niña pequeña a quien dejan el móvil para oír su serie favorita a grito pelado. En el tren, me siento lo más lejos de ellos que puedo…

SABER MÁS

https://www.eldiariomontanes.es/region/bezana/camino-santiago-paso-20210512192739-nt.html. 12.5.2021: El Camino de Santiago, a su paso por Bezana, se potenciará con una actuación pionera: la señalización y acondicionamiento de un tramo de 3.600 metros de longitud en el conocido como paseo entre iglesias, desde Bezana a Mompía, y la creación de un parque del Peregrino (¿?).


OTRAS MIRADAS, OTROS RELATOS...

Mi experiencia del  Camino, por Valeria Correa

Hace unos días tuvimos la dicha de acordar con Aída Herreros Ara hacer un tramo del Camino de Santiago y descubrir junto a ella las maravillas de andar.

Para mí, en lo personal, fue una experiencia completa y renovadora; gracias a ella y a la asociación Consuelo Berges volví a sentirme arropada en momentos difíciles, encontrándome con amigas, conociendo otras nuevas en el camino, y poder seguir tejiendo la red de mujeres.

Comenzamos en Bezana, con las prisas de los inicios; pero, poco a poco, fuimos descubriendo que lo importante no es llegar sino disfrutar el camino, mirando los paisajes a lo lejos y las maravillas de lo cotidiano, como descubrir qué planta era cada una o qué iglesia era la otra.

Como dice Aída en su libro, la parte de carretera es la menos mágica; sin embargo, supimos compensarlo con la charla amena y distendida de las acompañantes.

Andar es vivir nos enseña de la mano de su autora la forma más primitiva de reencontrarse, de conocer y de disfrutar de cada paso.

Gracias, Aída, por esta experiencia y a la asociación Consuelo Berges por hacerla posible. 

CAMINO DE SANTIAGO: BEZANA-MORTERA, por Elena R. Glez.

Este sábado, 11 de junio de 2022,  era el día para recorrer un pequeño tramo del Camino de Santiago, acompañados por la experta en el Camino Aída Herreros Ara; digo experta porque ha hecho el Camino andando desde Santander hasta Finisterre.

Habíamos quedado en la estación ferroviaria de Bezana. Allí nos encontramos todo el grupo. Aída nos dejó bien claro que ella solo estaba allí como acompañante, y que teníamos que ser nosotras las que buscásemos las señales-flechas que hay en el Camino. La verdad es que nos había proporcionado una guía muy personal de cuando ella hizo este Camino y fuimos siguiendo esas indicaciones. Sin duda esto era muy clarificador, porque los datos eran precisos y los puntos a verificar los íbamos encontrando sin dificultad.

Sin duda, el hacer el Camino, el que sea, con compañía, es mucho más divertido, porque siempre hay motivo de conversación; te enteras de multitud de cosas que, de otro modo, posiblemente, no te llegarían. Así, ante una flor que cuelga de uno de los jardines que dan al Camino y que conoces, pero que no recuerdas su nombre,  aparece una compañera que dice que tiene una aplicación de móvil que con solo hacerle una foto te la localiza, porque, además, casualmente esta compañera trabaja de jardinera (qué profesión tan bonita, cuidar de un jardín, despacio, con tiempo y sin que nadie te pise los talones) y que ayer, precisamente, ha estado podando esta planta y que ella tampoco recuerda el nombre. La localizamos, y Aída, que lleva el libro de plantas en uno de los múltiples bolsillos de su chaleco (le hago el comentario de que parece el chaleco del explorador ya fallecido Miguel de la Quadra-Salcedo) nos habla de la planta. Me gustó el chaleco y un rato después me pasé por una tienda de deportes para buscar un chaleco como ese: tantos bolsillos, con tantas cosas a mano, parecía muy cómodo y práctico. A colación de hablar de plantas, otra compañera nos cuenta que ella ha hecho un curso de poda de árboles (estas chicas son una caja de sorpresas, a poco que hables con ellas)

Nada más salir de la estación y ya enfiladas por el buen camino, nos encontramos con una señora menuda y de cierta edad que está en su huerto, hablando con un vecino que viene de comprar el periódico (esta vida rural es fabulosa, tiene otro ritmo) y limpiando las malas hierbas, o no tan malas, según nos cuenta, arrancando lo que a mí me parece un mastrancho a desechar; pero no, dice que es comestible como cualquier otra verdura, y nos da el nombre, que no recuerdo. Alguien lo apuntó. Cuánto nos pueden enseñar los demás y cuánto por aprender. Su huerto está libre de pesticidas; qué maravilla, encontrar a alguien que tiene esta inclinación ecológica y cuida con mucho mimo de sus plantas. Era muy agradable hablar con esta mujer, ya jubilada, de su huerto y jardín. Nos cuenta que hace treinta años que compraron la preciosa casa de ladrillo y portalada con buenos sillares, que se entrevé detrás de los grandes árboles del jardín. Dice con mucho orgullo que su marido se enamoró de ella, de la casa, pero que ahora es muy grande para mantenerla en condiciones. Pienso en 30 años atrás. De seguro que este pueblo no era ni parecido a como es ahora (allá donde mires todo son casas de reciente construcción, iguales, sin personalidad, y así está una buena parte de la geografía española, sobre todo, la costera). Su casa es distinta a todas las demás. Dice que tiene como 200 años. Seguro que sí, su fachada así lo acredita. Corta unas ramas de hierba buena y  orégano, que he puesto a secar para utilizarlo como condimento en la cocina. Nos despedimos. Sin duda yo me hubiera quedado más tiempo, pero las otras se han adelantado mucho y quedamos rezagadas, escuchando a esta sencilla y amable mujer que, sin haberlo previsto, se ha hecho hortelana.

Salimos del núcleo urbano por una avenida totalmente urbanizada; solo un par de elementos nos conecta con el pasado: la iglesia y, de seguido, el cementerio. En el parking de la iglesia está una endomingada pareja con tres niños. La madre lleva en brazos un bebé vestido de bautizo y el padre les está haciendo fotos.  Aída y yo vamos cerrando el grupo, retrasadas, pero parlando sin parar. Estamos fuera del núcleo del pueblo y nos adelanta una mujer de unos 50 años. Sin dudarlo, nos lanzamos a preguntarle de dónde viene, cómo se llama, cuánto tiempo lleva en el Camino, cuál es su itinerario y el tiempo que va a estar en él. Se llama Sonia, es de un lugar cercano a Hamburgo; la noche pasada pernoctó en un albergue en San Román de la Llanilla y  la anterior estuvo en Güemes, en el albergue de Ernesto Bustio; ha comenzado este año en Bilbao y estará unas tres semanas para recorrer la totalidad de lo que todavía le queda para llegar a Santiago. Habla muy bien español con un acento alemán, pero nos entendemos estupendamente. A la pregunta de Aída de si ha tenido algún problema en el Camino, nos dice que no, que todo va muy bien, que hubiese querido quedarse este día de descanso, pero que el albergue no era de su agrado. No queremos ser pesadas y la dejamos marchar, no sin antes agradecerle su conversación.

Ahora caminamos por una ancha acera. Esto no estaba antes: los tiempos cambian y a los peregrinos hay que mimarlos.  Hay espacio para la calzada, ciclistas y peatones. El ayuntamiento ha expropiado terreno circundante para este fin y ha plantado abedules a lo largo de un buen trecho y colocado estupendos bancos para los paseantes que, a buen seguro, caminan por este tranquilo lugar. Nos hacemos fotos delante de una señal del Camino.

Llegamos a otro núcleo urbano: es Mompía. También tiene una iglesia de buena planta, la de Nuestra Señora del Rosario. Rebeca y yo miramos al interior por unos cristales que tiene en la puerta principal.  Lo que vemos dentro nos dice a las claras que esta iglesia no la utilizan para nada. Las imágenes están cubiertas con sábanas y, los bancos, apilados. Esto es lo que ocurre ahora: sobran iglesias porque faltan fieles y sacerdotes. Tranquilamente, caminamos hasta la estación ferroviaria de Mortera. Aída aprovecha este tramo para usar su tijera podadora y va recortando las zarzas que molestan al viandante.  Se ve que tiene mucha práctica, no se la escapa una y el corte es seguro y certero. En cuanto a los indicadores del Camino,  no hay pérdida: todo está bien señalizado.

Así, sin prisa, nos vamos acercando al primer destino, que está justamente detrás de la clínica Mompía. Hacemos un descanso en las escaleras de acceso a la estación para tomar un piscolabis, pero yo aprovecho para tomarme mi bocata, sin preámbulos: el hambre aprieta. El día va tomando otro tono que no gusta, y al rato alguien dice que le ha caído una gota y, después, otra y otra. Algunas han sido precavidas y llevan chubasquero y tienen la intención de seguir la caminata hasta el siguiente pueblo, donde tomarán el tren de regreso a Bezana, lugar en que hemos dejado el coche. Yo decido acabar la ruta aquí y volverme a recoger el mío. Llovía de manera copiosa y me tuve que refugiar en el dintel de una casa deshabitada hasta que amainó. Me preguntaba qué habría sido de las compañeras. Todavía me quedaba un buen trecho hasta mi coche y llegué caladita.  Con todo, el paseo fue muy agradable.

Mis reflexiones durante el Camino, por Mary

Este párrafo lo escribo ahora porque, en el momento, eran tantas las ganas de emprender el camino de Maliaño a Santander que, con mi entusiasmo, salí a paso ligero sin abrir encabezamiento.

Ahora sí lo escribo en el cuaderno de viaje…

“Acaba de salir un avión del aeropuerto de Parayas; dos caballos salvajes me observan. Vuelvo la vista doscientos metros más adelante y los asilvestrados han quedado pastando su fresco desayuno con los demás.

Camiseta morada, pantalón corto, día espléndido; enlazo con el puente que va a dar al Corte Inglés.

¡Vamos! Son las 8´52 horas. ¡Adelante!

Ruido del rodar de los vehículos por la autovía y del mazo o pico de una pala excavadora, trabajando debajo del carril de coches.

Magnolios a mi izquierda en el recinto del centro comercial; me llama la atención una hoja color café anclada en la valla y decido que prosiga el camino conmigo dentro del cuaderno.

Anécdota del guardia de seguridad: es curioso que en el paseo me cruzase con una chica que, al igual que yo, parecía haber madrugado para ir caminando desenfadadamente esta linda mañana; sin embargo, al cruzarnos, no levantó la cabeza y,  a juzgar por la actitud, no pretendía saludar, de modo que tampoco hice ademán. Sin embargo, tan solo unos metros más adelante, un muchacho de uniforme, trabajador del centro comercial, hacía su trabajo poniendo y quitando una cadena de plástico que daba paso a los coches, cada vez que entraban al parking; fue estupendo cruzarnos el saludo de los “buenos días”, puesto que el muchacho, pese a estar trabajando siendo domingo, sí que tenía un saludo y una sonrisa que ofrecer y, en cambio, la mujer que paseaba deportiva y, supuestamente, por voluntad propia, no parecía estar por la labor de “ser feliz hoy”…

Gotitas del rocío salpican mis tobillos al atravesar la rotonda cubierta de hierba. ¡¡¡Acorto la travesía atajando por el parque, y… ¡¡¡premio!!!:  dos tórtolas preciosas y voluminosas posadas en el césped.

09:05 horas. Al verme reflejada en el escaparate de Porcelanosa, me tarareo el estribillo de la canción: Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer… Jugando con las flores… en mi jardín. La la la ... Je, je, je, observo el luminoso de velocidad -50 km. Nadie vamos a 50 km/hora en este tramo de autovía tan extenso entrando en la capital.

Acabo de cambiar el tarareo anterior por el de Joaquín Sabina, al volver a ver mi reflejo en otro cristal: Cris, Cris, Cristina… Suspira y fantasea con que la piropea un albañil … La, la, la... Me asombro: ¡¡¡Madre mía, qué sociedad había!!!...

Ummm, intenso olor a flores al entrar en el parque de La Marga; a la salida del baño público, veo caer lentamente una flor desde lo alto de un árbol. ¡Qué bonita es la naturaleza! Al fijarme en unas hortensias rosadas me vienen dulces y tiernos recuerdos de las que tenía mi abuela en el jardín: siempre me los evoca esta planta. Precisamente ayer, mi tía me regaló unos pendientes que solía llevar mi abuela. ¿Me estará guiando “güeli”…? Me acuerdo mucho de ti últimamente: a ti también te tocó vivir sola una gran etapa de tu vida. Sabes que no estabas sola, nos tenías y te teníamos; te tengo. ¡Qué emoción! Aparte del recuerdo de mi abuela, acaba de salir un tren, chicas. En nada estamos nosotras dentro.

Al final, las dos lágrimas retenidas en los ojos han encontrado paso libre por las mejillas; al entrar en la parroquia San Miguel y Santa Gema, vuelvo a verme en misa, cuando me llevaba ni “güeli”.

Me llama la atención un cartel con cruces amarillas y una flecha del mismo color. Vamos allá acompañando al señor cura con el padrenuestro. El color amarillo me hace pensar en las flechas del camino de Santiago. ¡A encontrar mi primera flecha!!! El cuerpo de Cristo siempre me supo a aquellos pirulís de caramelo.  

Por fin estamos reunidas en la estación de Santander y, después de apañarnos tan ricamente con el bono-tren, partimos rumbo a Bezana. A la llegada, nos dan la bienvenida más compañeras. Yoli se vuelve. Te echaré en falta, Yoli. Somos catorce ahora mismo y los “perricos” Elmo y China.

Salida desde la estación de Bezana

Procedemos a la caza y captura de la primera señal, tras inhalar los frondosos jazmines que se hallaban alrededor del recinto de una casa.

Seguimos todas las flechas pintadas a través del paseo que nos lleva a la iglesia de Bezana. Una señal en la que pone “Al”, nos informa Aída que significa albergue.

¡¡¡Bingo!! Primera flecha oficial indicando el cementerio. Transeúntes de la zona nos preguntan a dónde vamos. ¡Claro!,  todas con mochilas. Je, je, je... Araucarias, avellanos, rosales, laurel y parras en una finca con un “perrín” al cuidado. Impactante “el árbol del ahorcado” seco en el cementerio con MH y JC como iniciales desde el 1890.

2ª flecha oficial en la esquina del muro de camposanto. Proseguimos por el rojo camino; maizales a nuestra izquierda, una casa con tejado en ruinas a la otra parte. Continuamos andando. Unas, con bastones; otras, charlando, y otras, seguro que, como yo, con cierto apetito ya.

Mª Ángeles nos advierte de un ciempiés, a lo que le respondo que también hay babosillas. Ensalivo en cada tramo pensando en el olor del bocata de chorizo. Me lo puso ayer mi madre y aquí que me lo he traído. Ovejas en un gran recinto pastando con su “perrico” vigilante, en lo alto de la escalera sin balaustre en la casa. Rebeca aprovecha para hacer foto de todas juntas; así se van reubicando las rezagadas. Una conchita de playa en la parte superior de la primera señal de madera y saludamos a un peregrino que lleva otra concha en su mochila, esta vez la típica vieira. En la foto quiere salir hasta el “yorkshire” que descubrimos acompaña la vigilancia junto al “bulldog” de la escalera sin pasamanos.

De nuevo nos llama la atención dos preciosas daturas (estramonios), una en tonos rosas y otra en amarillos. Detrás de ellas, la radio de los habitantes de la casa, emitiendo música del estilo y gusto de mi primo Sergio. Me acerco a la tapia y admiro la adelfa de atrás, intentando escuchar el estribillo de esa canción, pero la cambian por  otra, “Quién lo diría”, dando paso a Rosalía, mientras que detrás de mí van el autobús y varios coches por la Avenida Mompía.

Mª Ángeles me pregunta por el escrito y le comento la primera cosa escrita y la anécdota del chico de seguridad y la mujer paseante.  ¡Olee!! Una mariposa blanca al acceder a la siguiente iglesia, que pasa más desapercibida [la de Mompía]. La rodeamos para ver de cerca la piedra y un “perrico” blanco y otro negro advierten de nuestra presencia a su dueño, que se asoma para ver nuestros movimientos. Preciosa y antigua la piedra que sostiene la iglesia; se me viene a la cabeza la catedral de Baeza. Diminutas margaritas acompañan el césped. Otro “perrico” peculiar y sin collar aúlla a Raquel, que se queda rezagada en el muro de la iglesia. Sonrío al ver un pedazo de gatote, del mismo color que mi Daneris. Ainss,  por muy pocas casi se me escapa al amanecer por el portal . Me pregunto si habría llegado a sobrevivir mi “gatina” sola viendo al “gatote tan  despeluciado”. Pobretines.

Intriga colectiva con las diferentes plantas que vemos por el camino, buscamos en los móviles para saber sus nombres.

Ternura de vaquita dándole lametazo  a otra, y esta, a su vez, le devuelve el besuqueo. Al fondo una se lamisquea ella sola, mientras el resto pace tranquilamente.

Aída se despide en la estación de Mortera, no sin darnos antes una información explicativa, entretenida y de gran ayuda, de sus enseres mochileros para el camino.

Nos tenemos que poner a resguardo al cabo de unos seis truenos y los temblores de China al sentirlos.  Ah, y después de tener que abrigarnos para el fresquito que la lluvia burbujeante en el suelo ha despertado. Gracias a que íbamos preparadas para sol, lluvia, tierra, mar y aire. Je, je, je…

Una vez los estómagos calmados con los bocatas, se baraja varias veces la opción de unos cafés; en el buen intento, nos acercamos al café Azabache, fallido por estar muy concurrido.

Oloroso aligustre al divisar unas cuantas ovejas al refugio del porche de una señora casa, o señor, porque las ventanas en conjunto parecieran una calavera al hacerle la foto.

Por fin, Raquel nos alcanzó al salir del baño y nos enseña que las vacas, cuando hay cornamenta, se ponen de espaldas por donde viene la lluvia. Nunca nos acostaremos sin saber una cosa más. Después nos deleita con las aventuras y peripecias del “perrico” Ñin y el fumador Norberto.

Logramos nuestro merecido café al cobijo de una carpa y nos fundimos en charlas varias…

Subiendo las escaleras a casa, decido hoy no tocar el ascensor, con una energía que, si alguna vez tuve, ya no recordaba, y sorprendida de tenerla ahora. Oseasé,  entusiasmada, acabo tarareando una canción de ”Hombres G”: “Hoy me he levantado dando un salto mortal, dando volteretas he llegado al baño, me he duchado y he despilfarrado el gel, porque hoy … algo me dice… ¡que voy a pasármelo bien! La, la, la, …. (omito el resto de la canción). “Sé que tengo algunos enemigos, pero esta noche no podrán contar conmigo.” …Porque sí, aunque al cruzar el umbral de la puerta de la casa estén los enemigos…, ¡¡¡¡esta noche no podrán conmigo!!!!

Animo a cada una de vosotras, también compañeras, y a ti, Yoli, para que, leyéndolo, acabes el Camino".