jueves, 6 de marzo de 2014

¡A MÍ, QUE ME REGISTREN! Relato de ficción para el 8 de marzo



Estábamos alegres, ilusionadas y nerviosas mientras escribíamos nuestra solicitud.

-       - ¿Qué ponemos en la descripción del bien…?
-       - Me han dicho que hay que valorarlo y, en función de eso, pagar una cantidad…
-       - El mío, no tiene precio…

En la calle, parecíamos las institutrices de Mary Poppins haciendo cola con el viento en contra.

Cuando llevábamos más de veinte minutos de cortesía esperando a alguna rezagada, decidimos subir. La prensa nos acompañaba.

Solo había un chico en la acción; bueno, dos, pero el otro no había rellenado la instancia.

Algunas eran jóvenes y estaban airadas; otras, éramos mayores de 50 y andábamos más expectantes que otra cosa. ¿Qué iba a pasar?

En el Registro, las trabajadoras eran todas mujeres; algunas sentían vergüenza ajena, otras defendían a capa y espada la postura de la institución (“No procede”).

-       - Aquí se registran, por ejemplo, vehículos, cosas que tengan marca o modelo…
-   - Por Registro de Bienes Muebles, yo entiendo “bienes que se pueden mover” (frente a los inmuebles, que son edificios). Nosotras, está claro que no contamos como personas con un cerebro para pensar y decidir. Son “otros”  quienes dicen lo que tengo que hacer. Luego, soy un bien mueble, manejable, manipulable, movible...
-       - ¿Dónde está la legislación que dice que nosotras no podemos registrar nuestros cuerpos…?

Un policía de paisano, agobiado y algo nervioso, trataba de conciliar posturas y derivarnos a otra institución ante la negativa de la titular de recoger nuestra protesta simbólica.

Finalmente, dos horas más tarde, dejábamos nuestra frustración y desilusión registradas en la Delegación del Gobierno: en extracto, la diligencia decía: “Queja contra el Registro de la Propiedad de Bienes Muebles por la inatención y el mal trato recibido”.

Seguiremos insistiendo. Quizá, para conseguir la atención de la sociedad, y del Registro, tengamos que ponernos una “marca” o “modelo”…

No hay comentarios:

Publicar un comentario